Ir a un estadio de béisbol en Cuba resulta todo un espectáculo. En el parque Calixto García, de la ciudad de Holguín, se reúnen todo tipo de personajes; están quienes van a exhibir alguna moda, -Gucci, sobre todo-. Otros transitan por los pasillos durante todo el juego, algunos aprovechan la ocasión para conectarse en la wifi con familiares; y están, por supuesto, los amantes soñadores que esperan el milagro de la clasificación de los cachorros, apuntan estadísticas, protestan jugadas, abuchean, oran y disfrutan, a su forma, una noche en el estadio.

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